Friday, September 14, 2012

Pedagogía I: 2° Parcial [Eje III del programa]

EJE III

  1. Condiciones históricas del surgimiento de la escuela y del discurso pedagógico: la Modernidad como proyecto político, cultural y social.
  2. El Espacio escolar y control social: el aula como espacio de materialización. Simultaneidad; método; gradualidad; sistematicidad; jerarquía y arbitrario cultural.
  3. El pensamiento pedagógico de la modernidad: infancia y pedagogía; las ideas de Comenio, Rousseau y del postivismo en la configuración de este discurso.
  4. La Escuela Nueva: Antecedentes, tendencias e interpretaciones alrededor de este movimiento pedagógico.


1. Condiciones históricas del surgimiento de la escuela y del discurso pedagógico: la Modernidad como proyecto político, cultural y social.


La escuela en el paisaje moderno. Consideraciones sobre el proceso de escolarización [Pablo Pineau]



Entre el año 1880 y 1930, el mundo experimentó un proceso de gran expansión escolar que se desarrollaba  mientras al mismo tiempo se legislaba la educación básica y la escuela se volvía obligatoria. Durante aquel tiempo, la escuela era un símbolo característico de la época y era entendida como sinónimo de progreso. Cuestiones como el desarrollo social, el progreso económico, las prácticas políticas eran atribuidas al entonces novedoso sistema educativo.

Autores han explicado el fenómeno de la escuela como un desarrollo evolutivo de la humanidad. Algunos liberales sostenían que la escuela era un dispositivo de generación de ciudadanos y otros la entendían como un ámbito en donde diferentes procesos sociales como la socialización, educación y alfabetización eran llevados a cabo.

El fenómeno de la escuela llegó a conformarse como tal con la formación de una extraña amalgama de piezas, rupturas y reordenamientos, que son enumeradas en "Las 21 piezas de Pineau":

  1. Matriz eclesiástica: Se crea un espacio separado de lo mundano.
  2. Aparición del espacio cerrado como dispositivo institucional: La infancia es aislada de los adultos.
  3. Destrucción de otras formas educativas: Se desvaloriza la alfabetización familiar, la formación gremial y las instituciones precoloniales.
  4. Homología entre educación y escuela, y entre alfabetización y escuela: Para ello se destruyeron otras formas de alfabetización como la familiar.
  5. Ubicación en un espacio y tiempo especifico: Hay lugares destinados al estudio y otros al juego. Se definen ciertos días y épocas como más aptos para la enseñanza. Esto varía en función de factores como la climatología y la edad de los alumnos.
  6. Pertenencia a un sistema mayor: Cada escuela se encuentra dentro de una red denominada Sistema Educativo en donde se ordena en forma horizontal y vertical con respecto a otras instituciones. En este sentido, hay niveles primarios y secundarios y variadas jerarquizaciones que dan lugar a operaciones de competencia, subordinación, complementación, etc.
  7. Constitución de la disciplina y el campo pedagógico, y su reducción hacia lo escolar: La ruptura con la escolástica en la modernidad permite el surgimiento de un método de enseñar que se vuelve objeto de un nuevo campo de conocimiento: la pedagogía. En este contexto también aparece la didáctica con pensadores como Cormenio.
  8. Formación de un cuerpo de especialistas dotados de tecnologías específicas: Aparición del método escolar, el docente como portador de conocimientos, de escuelas normales y formación de pedagogos.
  9. Constitución del colectivo docente como "sacerdote laico": Condiciones laborales deficientes. Feminización de la profesión docentes.
  10. Definición de un estatuto específico de la infancia: La infancia es comprendida como el periodo de formación de excelencia.
  11. Establecimiento de la relación asimétrica maestro-alumno: El maestro es superior al alumno porque porta conocimiento.
  12. Generación de dispositivos específicos de control de los "cuerpos dóciles": Esto se refiere a elementos como el pupitre, la individualización, la asistencia obligatoria, formaciones, etc.
  13. Institucionalización de la escuela obligatoria como mecanismo de control social: Hay un disciplinamiento de la infancia y la escolarización es considerada como única vía a la civilización.
  14. Realidad colectiva: Se empieza a enseñar a grupos grandes de niños permitiendo un menor costo económico y al mismo tiempo un estimulo de prácticas educativas sólo posibles en este contexto: el trabajo grupal, la competencia, castigos individuales, etc.
  15. Sistema de transmisión de saberes íntimamente vinculado al funcionamiento disciplinario: Tienen su lugar los exámenes y evaluaciones y se estimula la competitividad con, por ejemplo, el privilegio del paso a la bandera; el orden y silencio son condiciones.
  16. Establecimiento de los "saberes elementales": Tales saberes son las llamado "tres R": lectuRa, escrituRa y calculo, como también la religión que en conjunto funcionan como elementos necesarios para cualquier aprendizaje posterior.
  17. Prácticas y currículos altamente uniformes: Se destaca el paralelismo en el abordaje de temas en las distintas escuelas de un mismo sistema.
  18. Predeterminación y sistematización de los contenidos: La escuela elabora una selección de contenidos que considera necesaria de ser impartida en forma sistemática.
  19. Sistemas de acreditación, sanción y evaluación escolar: Se empieza a acreditar la tenencia de un cúmulo de conocimientos por medio de diplomas de egresado, por lo que se convierte en un tamiz de clasificación social. El examen se convierte en práctica continua.
  20. Descontextualización del contenido académico y creación del contenido escolar: La escuela genera su currículo como selección de conocimiento, descontextualizando de su universo de producción y aplicación.
  21. Generación de una oferta y demanda letrada específica: Elementos tales como libros, guías, materiales didáctico son demandados por el sistema escolar.

Las 21 piezas de Pineau permiten describir eficazmente que la constitución de la escuela fue un fenómeno caracterizado por su naturaleza disruptiva, problemática y de una evolución que no fue ni lógica ni natural.

Emmanuel Kant, filósofo alemán y unos de los pensadores más influyentes en el desarrollo de la escuela, trazó los límites internos y externos de la educación manifestando que sus constitutivas son el cuidado, la disciplina y la instrucción, y que es con ellas que el educando desarrolla su razón y pasa de niño a hombre. De este modo, Kant observa a la infancia como el mejor momento para ser educado; proceso que se extiende hasta que el niño pase a ser un adulto padre y sea él quien deba educar.

Durante el siglo XIX la escuela será apoyada por todos los grupos sociales. En este tiempo, la educación se entremezcla con el liberalismo, el positivismo y la pedagogía, conformando de este modo una nueva pedagogía llamada Pedagogía Triunfante. Esta nueva pedagogía se caracteriza, por un lado, por la hegemonía de la ciencia introducida por el positivismo. Por otro lado, sumida en un marco liberalista, la educación se convierte tanto en un derecho como en una obligación en un círculo conformado por el ciudadano y la sociedad, dando lugar a las dos mayores contribuciones del liberalismo: el estado docente y la obligatoriedad escolar. El liberalismo también aportará otros dos sentidos educativos: el nacionalismo y la meritocracia. El primero buscará una unión de elementos comunes como la lengua, la cultura, tradiciones etc. La meritocracia, por su parte, permitirá la concreción del éxito basado en la capacidad individual y no por cuestiones de linaje.


La científicidad introducida en el positivismo permitió que la pedagogía se interrelacionara con la psicología, que a su vez, tendió lazos con la biología y en algunos casos con la química. Con estas disciplinas como herramientas, y basados en un darwinismo social, se establecía quienes triunfarían en el terreno educativo y quienes no tenían esperanzas, resultando que se tratara a los no aptos como organismos menores y enfermos, y a los aptos como superiores y sanos.

Más adelante en el tiempo, Emile Durkheim se encarga de generar la teoría para un modelo que comprendió la educación como un fenómeno de control social homogenizador. En este contexto, se crea un "triangulo didáctico" conformado por:
_ Alumno pasivo y vacío que debe controlar su cuerpo y formar su mente.
_ Docente metodológico, reducido a una "maquina enseñante".
_ Un saber experimental y acabado.

De esta forma Durkheim complementa lo aportado por Kant y asienta la escuela como forma educativa moderna por excelencia.


La Invención del Aula: Una Genealogía de las Formas de Enseñar [Dussel / Caruso]



El Aula Nace, el Rol de la Religión como Partera

En el comienzo de la escuela elemental, prácticas tales como leer, escribir, contar u operar no estaban incluidas en los planes de estudio porque se decía que, en realidad, éstas debían ser aprendidas en el interior de la familia. La verdadera razón de ser de la escuela en aquel entonces estaba ligada a la enseñanza de Teología y a la formación de eclesiásticos.


  • (Pre) historia: una mirada al final de la edad media
Previamente a la aparición de la escuela elemental (una invención moderna), las universidades ya desempeñaban un rol central en las ciudades más importantes. Al principio, estas era ambulantes y funcionaban temporalmente en instituciones eclesiásticas o casas particulares. Sin embargo, con el correr tiempo, dejaron de ser móviles ya que era conveniente proveer de pensiones a las instituciones eclesiásticas para que los estudiantes provenientes de zonas lejanas puedan tener un lugar en donde hospedarse. Así, la arquitectura de los colegios se hizo más compleja; se añadieron espacios de oración, claustros y aulas. En este contexto, los estudiantes eran sometidos a una vida de fuerte sujeción religiosa, lo cual hizo que se empezara a pensar al internado como el ámbito ideal de aprendizaje.

Las instituciones educativas albergaban tanto adultos como niños, aunque estos espacios, sin embargo, no estaban diseñados para la educación infantil, debido a que no había un método específico para ellos. No obstante, en una reacción sin precedentes durante el siglo XV, la sociedad empieza a adquirir una nueva sensibilidad hacía los niños. Este fenómeno tiene lugar en el escenario de una Europa que se dividía en confesiones.


  • La división en confesiones y surgimiento de la escuela
En una sociedad convulsionada por una serie de eventos extraordinarios como el descubrimiento de América, la creciente urbanización y la aparición del saber científico, el cristianismo fue propenso a sufrir una ruptura que dividiría a Europa en dos partes: Por un lado estaba aquellos que apoyaban a La Iglesia Católica tradicional, y por otro, aquellos que estaban a favor de Protestantismo.

En 1517, Martín Lutero, con su publicación Las 95 Tesis Contra Prácticas y Creencias de la Iglesia, fue el iniciador de la división del Cristianismo en confesiones. El punto más conocido de la demanda de Lutero fue la práctica de la confesión porque en aquella época el perdón de la iglesia se compraba. Frente a esto, él sostenía que la fe era una cuestión de consciencia individual y que cada uno era supervisor de sus propios actos. En secuencia con esto, Lutero llamó a la reflexión mediante la lectura de la biblia .

El éxito de sus planteamientos dio nacimiento a la Reforma Protestante, cuyos integrantes creían que la salvación era responsabilidad de cada uno y no de terceros. Esta nueva forma de autoridad individual, que reemplazaba a la de la Iglesia, tuvo una aceptación muy prolongada en gran parte de Alemania, Francia, Suiza y Holanda.

Este proceso se denominó Reforma y Contrareforma que junto con los demás eventos importantes para la época como el descubrimiento de América, la urbanización y el apogeo de la ciencia, movilizó a la Iglesia Católica a emprender grandes campañas de "moralización" con el fin de lograr nuevas formas de obediencia. Frente a estas circunstancias, la Pedagogía se presentó como una herramienta poderosa para la tarea de gobernar las almas; ella podía responder a la pregunta de cómo hacer para que la gente se haga más creyente. Curiosamente, y en respuesta a esa pregunta, la Iglesia Católica se adhería al pensamiento de su adversario, Lutero, quien decía que la lectura era la mejor forma de conectar al creyente con la divinidad. Esta reflexión, fue por entonces, el mejor argumento para intentar desarrollar una nueva institución: La escuela masiva

El protestantismo dio un gran impulso a la escolarización y en particular a la Pedagogía, con la cual se centraban a propagar su prédica a las amplias masas. La escuela se estructuró acordemente a una sociedad que era promovida a ser "a imagen y semejanza" de las escrituras cristianas. Los Clérigos y Laicos egresados de estas escuelas difundieron por todo Europa los nuevos métodos de enseñanza basados en una organización secuencial de conocimientos

En un intento por recuperar el terreno perdido, la confesión Católica también reaccionó ante el desafío de atraer fieles. En efecto, resolvieron que para alcanzar su objetivo, no bastaba con predicar, confesar, catequizar, sino que el verdadero instrumento de dominación de las almas era la educación de la juventud. Para ello el catolicismo fundó un nuevo orden dentro de la Iglesia que se denominó Compañía de Jesús, que más tarde serían aludidos como Jesuitas y como una entidad caracterizada por su labor en la educación.


  • El poder pastoral
Hacía finales de la edad media, el aula comienza a adquirir forma, pero las cosas que debían pasar adentro de ella estaban aún en gestación. Ante la pregunta de cómo dirigir, enseñar y gobernar a los alumnos, surgían dos modelos: el militar y el pastorado. El primero era basado en una militarización particular, el segundo era proporcionado por las tradiciones religiosas que tendían a tratar a los niños como "rebaño". Esta visión del niño dotaba al pastor de un liderazgo particular y un poder que regía en los hombres y no sobre un espacio o lugar físico. Este poder yacía en la fuerte noción de obediencia que subordinaba a los alumnos con el pastor.

Thursday, September 13, 2012

Translatology II: 4th Mid-Term Exam

Mark Newmark
  • Functional sentence perspective
  • Lower units of discourse
  • Idioms


Functional sentence perspective

Functional sentence perspective studies the arrangement of the elements of a sentence in terms of its linguistic, situational and cultural context, and thus determines their function within the paragraph and the text. This approach is mainly focused on the theme/rheme interplay, described whilst taking into account the communicative dynamism, which is what pushes the communication forward.

Theme is the starting-point of a communication which is, incidentally, already known by the addressee. Rheme, on the other hand, is the set of elements which convey the new piece of information, and therefore carry a greater amount of communicative dynamism because it helps the communication to keep going on. Theme in English is often signaled by a definite article, a determiner, or a generic term; rheme by a indefinite article, a determiner, or a specific term. Elements that are neither theme or rheme are transitional.

Since one normally moves from the known to the unknown, the latest elements of a sentence are the ones with the higher degree of communicative dynamism. However, for some reason sometimes the word order is altered by putting a rhematic word at the head of a sentence, especially for the purpose of emphasizing. This procedure needs to be correctly preserved in translation, so the translator has to establish his priorities by considering the text as a whole.

The Lower Units of Translation

Mark Newmark points out that, in fact, all lengths of language can be considered as units in the course of translation. The units of translation described by this author are the text itself (no matter if it consists of one word or one sentence), the chapter or section, the paragraph, the sentence, the clause, the group, the collocation, the word and the morpheme. Each of them play a different functional role within the text; thus, words and collocations (including the idiom and the compound) have a lexical function, groups and clauses have a grammatical function, and sentences, paragraphs and the text contribute a notional value. 

However, the natural unit of translation as well as  of comprehension tends to be the sentence. Within a sentence, transpositions and clause rearrangements are common if FSP is not infringed, and there is a good reason for them. Additionally, unless a sentence is too long, it is unusual to divide it. On the other hand, if it is unusually short, it is likely to be for a special effect. Needless to say, if long sentences are a part of a writer's style in an expressive text, they have to be preserved.

In the translation of these units, one has to be consciously aware of the grammatical and lexical aspects, while making sure that FSP is preserved where important. All the same, operatively, most translation is done at the level of the smaller units (word and clause), leaving the larger units to work automatically, until a difficulty occurs or the revision starts.

Saturday, September 1, 2012

The Canterville Ghost

Oscar Wilde, Ireland, 1887
 Characters: Sir Simmon (the ghost), Virginia Otis, Mr. Otis (American minister), Mrs. Otis, The twins, Mrs. Unmey, Lord Canterville
•  Genre: Short story, Fantasy, Comedy
 Reading time: 5 days (28/08 to 01/09)
•  Pages: 12,554 words / 22 (PDF) / 28 (EPUB) (average pages per day: 5)
•  Rate: 3/5


  • Plot Summary
In despite of the threatening reputation of the Canterville Chase and the warnings of its very owner, the American Minister, Mr Otis, does not hesitate about purchasing the ancient English Mansion. As he reflects, ghosts do not exist as they cannot break the laws of Nature, and this includes even that of the British aristocracy.

Indeed, the complete Otis family moves in the mansion. At first, none of them believe the ghost tales are true. However, a bloodstain on the floor brings speculation about the yet-unseen spook. Then, one night, Mr Otis awakes to the noise of footsteps and clanky chains; he gets up immediately and goes towards the noisy nuisance. There, he meets a fearsome grey-haired ghost, and attempting to be as polite as possible, Mr Otis suggests the ghost to oil his chains.

Never in his glittering career of 300 years, the ghost had felt so utterly humiliated and insulted as now. In consequence, he commits himself to scare the family. In his first attempt, he makes and old armor fall loudly, but only to glance at the upcoming pea bullets from the playful Otis twins. He then strikes back with a horrible laugher; nevertheless, nothing but a piece of advise comes in return because he sounds indigested. None of his numerous subsequent attempts succeed, in fact, he tests his own medicine when he is terrified at the sight of a fake ghost rigged up by the mischievous twins.

Now, the ghost seems to have given up on frightening the Otis. He disappears for some time until he is seen by Virgina, one of the Otis. She approaches the gloomy ghost, and they talk. The ghost tells Virginia he has never slept because he is horrified of the Garden of Death, adding that, he needs her to pray for him so as to be forgiven.

Then they disappear mysteriously, casing his family to panic. Mr Otis desperately look for her everywhere. However, she then reappears carrying some jewelry he had been given as a present. The story ends with the news that the ghost has happily passed away.